El papá de mis hijos
Qué rico que fueras el papá de mis hijos.
Tan hermosos…
¡Qué ojos! Si verdes son tan hermosos,
como serán maduros.
El hipódromo
Eres el potrillo que más corre en
el hipódromo de mi corazón.
Para el infierno
Si besarte fuera pecado,
me iría feliz para el infierno.
Sea yo
Por ti voy a enviudar, aunque la muerta sea yo.
Ser mantequilla
Quisiera ser mantequilla…
para derretirme en tus labios.
Océano azul
Quisiera ahogarme en el
océano azul de tu mirada.
Las llaves
Que Dios te guarde mi rey, y que
las llaves me las entregue a mí.
Defectos encantadores
Puede que no seas perfecto,
pero tus defectos son encantadores.
Amor a primera vista
Mami, ¿tú crees en el amor a primera
vista o tengo que volver a pasar?
Tantas curvas
Tú con tantas curvas y yo sin freno.
San Lázaro
¡Niña, si San Lázaro te ve suelta
las muletas y se manda a correr!
Baja de sal
No, está como me la recetó el doctor:
¿suave, fresca y bajita de sal!
Ojos maduros
Mi cielo, cuando se te maduren
los ojos… ¿me puedes regalar uno?
Sabores cubanos
Mami, tú sabes, a mí me dicen copelia,
por los veintisiete sabores,
pero contigo mi amor,
yo creo el veintiocho,
que son los veintisiete en uno.
En el corral de tu corazón
Quisiera ser berraco que josa
en el corral de tu corazón.
Agua para chocolate
Mami, estás como agua para chocolate.
Si fuera tu hija
Quién fuera tu hija para que me contaras
un cuento y me llevaras a la cama… ¡Papito!
